Hola preciosa,

Hoy fui a comprar una maceta que se había roto, para colocar la chiflera de mama. Previamente habiamos almorzado con tus abuelos en Alfresco (ya conoceras lo que es comerse un cevichito con su parihuela!!!).

Bueno, fuimos a buscar la bendita maceta, pero primero compramos una violeta, bonita ella, chiquita, ya anda por la sala. De hecho pensaba, en esta casa hay un acuario con 30 peces de rio, hay como 5 macetas, hay flores, que nos faltan 2 papagayos y ya estamos a la mitad de una selva.

Trajimos la maceta, blanca, y comenzamos el proceso de colocar la chiflera que habia estado viviendo unos dias en un balde, y alli fue donde meti las manos en la tierra, imaginar que tanta gente se preocupa por tener una mancha en la ropa, o un poquito de tierra en los zapatos, yo aqui meti las manos hasta el fondo, para poder colocar el musgo que se requiere en la maceta, luego pase la tierra humeda, tan cercana, tan como si hubiera recien llovido, para que la nueva maceta quede bonita.

La abuela, estaba alli conmigo, estabamos los dos, no se si decir "sembrando", pero al menos "mudando" de sitio a la chiflera... y recorde lo que es tener tierra en las manos, como en Coporaque, cuando estuve con los hermanos, como cuando iba al Pedregal, a alfabetizar, hay momentos, mi bella princesa, en que uno sabe y se reconoce como humano, cuando ha podido tocar la tierra humeda, y recoger el espiritu del cielo, que llora y hace que la tierra sea fecunda.

No temas ensuciarte las manos, asi es como se logran las cosas; los que las miran por arriba, sin ensuciarse, son los que creen que las cosas llueven del cielo, la vida es dura, pero en la dureza de la misma, se encuentra nuestra mayor fortaleza, no nos venceran... nunca...